¡Hola!

Bienvenido al lugar donde comparto mis aventuras en restaurantes e historias del día a día.

Gracias por estar aquí :)

amarte.

Estaba leyendo mis notas y encontré esto que escribí hace un año…
Guau. Qué cañón.
Ok, no nos distraigamos, aquí va:

El pensamiento de “tienes que amarte a ti mismo antes de amar a alguien más” no dejaba de dar vueltas en mi cabeza, asomándose como queriendo ser el tema de conversación. 

Así que le hice caso, le di vueltas, lo doblé hacia un lado, luego hacia el otro, hasta que llegué a una conclusión que me hizo cosquillas en el estómago. 

Él.

Pensé que lo amaba, más que a cualquier cosa, por un sinfín de razones y por ninguna al mismo tiempo, sólo porque sí.

Podía jurar que la razón principal era su sonrisa. O ese hoyo chiquito en su cachete que se asoma de vez en cuando.

De verdad podía jurar que era por eso. Pero sorpresivamente no era así. La razón principal no es él, es el efecto que tiene en mi. 

Es la forma en que me revuelve las entrañas sólo con verme, la forma en la que con su compañía me hace brillar, me hace ser más grande, crecer. 

La forma en la que vibra mi nombre con el tono de su voz, la forma en que mi piel es más suave, más ligera y perfumada, la grandeza que me hace sentir al ser querida y aceptada…

Y sobre todo porque “amarme a mi misma” llegó cuando me sentí así de grande, con tanta luz y tanta fuerza. 

Cuando al amarlo y al sentirme amada, descubrí que no quiero ser nadie más. 

Pablo

now you know

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